triángulos: el uno con la punta hacia arriba el (FUEGO) porque sube, es la llama del principio ígneo, tanto como lo es en sentido figurado el fuego interno, la Flama sagrada, la idea de la evolución, el espíritu que quiere retornar a Dios; el otro, con la punta hacia abajo (el AGUA), porque es la involución en la materia, es la encarnación del espíritu que viene del Absoluto, Dios hecho hombre, la sustancia líquida que desciende del cielo, en lluvia, al mundo de la materia, tal como el agua espiritual de los místicos.
El uno es positivo (el FUEGO) porque es evolutivo; el otro negativo (el AGUA) porque es involutivo; es cuando el ser se sumerge en pasividad que recibe la influencia de lo Alto. Los dos elementos secundarios emanados de éstos: el Aire y la Tierra, son igualmente positivo (AIRE triángulo con la punta hacia arriba pero con una línea transversal para marcar que no está completo) y negativo (TIERRA triángulo con la punta hacia abajo, pero con una raya horizontal también, para señalar la separación de los dos mundos). Este conjunto acoplado se presenta bajo el símbolo del Sello llamado de Salomón, que caracteriza el equilibrio perfecto:
El Macrocosmo y el Microcosmo éstas son las fuerzas en acción.
M.V.M.A:.
El Maestre define los colores de la siguiente Forma:
BLANCO: es la Luz Increada de la Verdad Absoluta, la Sabiduría Divina.
AMARILLO: es la Luz Celeste revelada, es la manifestación principal de la Divinidad, por tanto, el símbolo de la Espiritualidad.
ROJO: es el Amor Divino, la santificación del espíritu, símbolo del fuego y del sacrificio.
AZUL: es el Amor Celeste de la verdad, cuando es violáceo; azur es la verdad de la fe; el azul oscuro es el espíritu divino planeando sobre el caos (la intelectualidad, la razón); así, el azul claro (símbolo del aire) es la regeneración.
VERDE: es un color creativo, es el segundo nacimiento (en cierto modo el símbolo de la esperanza); es también el amor a la naturaleza.
ROSA: amor a la Sabiduría divina, religiosidad.
PÚRPURA: amor a la verdad.
ESCARLATA: amor espiritual.
VIOLETA: amor a la religiosidad, devoción.
NARANJA: revelación del amor divino, unión de la criatura con el Creador.
ROJO OSCURO: da la impresión de una baja bestialidad, sensualismo.
GRIS: aspiración de la materia hacia el Principio, es el gris el que hace la unión entre forma y color.
NEGRO: marca la negación, el mal o la nada.
Generalmente se emplean las forma...
M.V.M.A:.
Y puntualizar: que ELMAESTRE:
para nada se refiere al color negro de la piel...sino al magnetismo...a esas tres características que lo definen...
El negro es la percepción visual de máxima oscuridad...
debido a la inexistencia de fotorrecepción...por falta total de luz...
El negro que se encuentra estandarizado en catálogos de colores e inventarios cromáticos responde a la definición dada más arriba...es decir...es de claridad nula y acromático...
Cada color: su propia y genuina magia...su Ángel de correspondencia...su nota musical...su planeta...sus virtudes curativas con respecto a cada órgano y glándulas endocrinas...
Los Grandes Magos...Alquimistas...Astrólogos...bien conocían y conocen de esas interacciones...de las diferentes fuerzas!...
Adjunto unas palabras del Muy Venerable Maestre:
definiéndose a si mismo...con respecto al ARTE!...
M.V.M.A:.
Insisto en el hecho de que no me considero un artista,
sino que intento mostrar la Vía del Arte; por eso yo mismo he abordado el terreno y escogido la rama artística en donde estaría lo menos mal.
¡Mi poesía no ha emocionado a nadie; abandoné la música muy pronto por demasiada pereza en el estudio del solfeo; no pudiendo hacer nada con mis diez dedos, dejaba de lado rápidamente el modelaje y la escultura; mis estudios de arquitectura fueron poco fructíferos a pesar de las cualidades de gran constructor que debería haber heredado de mi padre!
Mis dibujos llamaban la atención de mis profesores desde mi tierna edad y es hacia la pintura que me dirigía desde temprano con una aspiración más grande que la de un aficionado. Hoy en día no predico un ejemplo, sino presento los diferentes estilos, géneros y composiciones, a fin de ofrecer más bien una documentación a aquellos que les interesa, en lugar de “esculpirme” un nombre en una rama en la cual no tengo nada que hacer.
Esta bien claro que no intento “predicar para mi parroquia” como se dice!.
Es decir, lejos de mí el pensamiento de canalizar los espíritus hacia aquello que creo lo mejor o de atraer la simpatía hacia lo que hago, puesto que no tengo nada definido ni estrictamente personal.
Nada he inventado y no busco estar en el origen de una nueva Escuela. Como lo veremos, no sigo estrictamente la línea de conducta que expongo y esto, en razón de lo que acabo de aducir; no deseo (al menos por el momento) ubicarme en una idea, ni filosofía, ni aún en arte, en pintura especialmente.
Voy pues a dar un resumen de este “Retorno a la Mística”, ya mencionado, que es el tema a seguir para todos aquellos que desean retomar el Saber de la Tradición y así convertirse en la vanguardia de los portadores de la antorcha que debe alumbrar a las generaciones futuras.
Las ideas fundamentales son evidentemente de carácter breve y hay que imaginar todas las consecuencias y los efectos a obtener; es como un esquema sobre el cual habrá que construir el resto. Al fin de no perdernos en análisis demasiado minuciosos, doy los elementos en bruto, entregándolos así a la meditación de cada uno.
M.V.M.A:.