martes, 14 de abril de 2015

Reflexiones: La ofensa...


La ofensa...

Cuántas cometemos a lo largo de toda una vida...

Las sensibilidad de cada cual
 es difícil de determinar...

¿Dónde empieza el sentido del humor...
dónde termina?...

Tras las máscaras de fortaleza…
almas sensibles pecan…
pecamos de susceptibilidad...

Dañadas...
en tiempos pasados o presentes...
de una o mil formas diferentes
se ocultan en fachadas de inexistentes poderes…

 En realidad
en muchos casos…
 fragilidad de Porcelana...

En la torpeza de un@...
el no verlas...
cometemos el agravio de hacer 
daño aún sin quererlo...

Y lo peor...
no es ofender...
si no
no saber que uno lo ha hecho...
y dejar huellas o heridas 
en la ignorancia de falta cometida...

Mucha veces...
quien se siente ofendido contraataca
en agresividad verbal...
fuera de consideración...
revancha en puños cerrados 
o letras escritas...

Otr@s…
sintiéndose ofendidos
callan y guardan lo que consideran un mal trago...
como vino agrio
en bodega de 
no perdonar se guarda...

Hablar mucho
sin pensar...
pensar mal de lo que hablan...
interpretamos como 
nos viene en gana...

Todo un espectáculo 
entre sordos y mudos 
en gestos de extraterrestres
sin entendernos agredimos sin saberlo…
o
adrede...

Dicen las enseñanzas:
a bofetada recibida 
pongamos la otra mejilla...

Eso...
no quiere decir que seamos 
mártires dispuestos a sufrir todo tipo de calumnias
justificadas 
o no...

En mi humilde opinión
debemos ser más cautelosos...
más fuertes...
más condescendientes
 en querer entender la postura de otros...

Dicen de los sabios...
que es muy difícil enfadarlos...
sacarlos de quicio...

Ellos...
se empeñan en comprender:
¿el por qué y el cómo la gente actúa?...

Y...
desde la reflexión y la
 sana postura de querer aprender una lección...
en todo momento se sienten presentes
en la clemencia del amor paciente...

Quizás
hablamos demasiado...
quizás
nos convenga frenar la lengua...
seguramente sea la clave 
para oír desde el corazón...

Y en clave de humor 

con todos mis respetos...
si en los lugares sagrados:
iglesias...
templos...
conventos...
lugares de retiro...
etc...
no se impusiera 
"El Silencio"...
en guerras terminarían los rezos...

a golpes de cirios
 jajjajajajaj!!!!!!…...

¡Que Dios...
nos dé las suficientes luces
para no herir...
para no sentirnos victimas...
de nada de nadie…
ni de uno mismo por estrabismo!...


Con cariño y respeto...

Dávila...


















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