miércoles, 18 de junio de 2014

Fotos con textos: Rabia...



Enrique…

Rabia...

¿Quién no la ha padecido...
o la está sufriendo a lo largo de la vida?...

Un sentimiento humano
extendido en todo el planeta...

Se incuba de muchas maneras;
en lo familiar...laboral...
convivencia...
y muchas veces
sin darnos cuenta...

Malos tratos...
abusos de otros sobre uno...
la impotencia frente a injusticias...
justicias que no cumplen leyes...

Cuántas variantes
para una misma dolencia...

Las experiencias se acumulan
en tejidos de sensibilidades...

Algunas veces por falta de tiempo...
ignorancia o negligencia...
no gritamos nuestros adentros...
sacar fuera lo que quema...

Un@ va por la vida de bueno o buena…
de sopórtalo todo
como si de hierro fuéramos...

Es bueno sacar nuestro niño malo…
entre comillas...

Él chilla...
patalea...
se cabrea y pide desde su alma
vaciarse de tantas angustias
en vómitos de desesperanza...

¿Por qué reprimirlo?...

Si nuestro es...
si expulsarlo es de sabios!...

Bronca...furia...enojo...
en un manojo de nervios...

Si de imagen vivimos...
sólo mostramos las mejores luces
olvidando sus necesarias sombras...
complementarias...
saludables!...

Muchas bendiciones...
Námates...
y demás pleitesías del lo espiritual
en falsas poses de santurrones...

Somos lo que somos...
humanos...
en caminos de perfecciones...
mientras seamos carne
a sus necesidades
atenernos...

La doctora;
Elisabeth Kübler-Ross...
una de las mujeres más ilustres de este mundo...

Con más de veinte
Doctores Honoris Causa...

Atendió a miles y miles de enfermos terminales...
en puertas de sus muertes...

Ella...
en su inmensa sabiduría
le decía que golpearan cojines...almohadas...
que expulsaran sus dolores expresándolos...

En vida...
en momentos difíciles...
en el umbral de irnos de este plano...

Dar permiso
a que se evacúen
las rabias contenidas...

En sudor y sangre...
cristal de antiguas auroras...

En voz de épica
fuimos desleales a nuestra estirpe...

En candelabros de rojas peleas
la razón en foses de tigres...
ráfagas de limosnas
a nuestro coraje adormecido...

Debo tener mi propio
diccionario en
olvido de amargos muelles que el ánima oprime...

Vagando como afuera de la vida vagabundo...

En las divinas manos...
en labios sin escudos
todo es posible...

¿Cuánto tiempo conteniendo?...

En ensueño amoroso
me doy licencia...
fuera las demoras...
bienvenido
el dulzor del sentir...

Desfalleceré de mil maneras...
en tu compresión renaceré en elasticidad de gacela...

Qué hermoso
es poder mostrar nuestras sombras!...

Sin temores de enjuiciamientos...
en amores de besos en llenas bocas...

Te amo
rabia mía
si en mi entraste...
fluye sonora en ritmos de compasión...

Aléjate
allí…
donde el perdón
en bondad cariñosa
susurra
no te equivocas!...


Con cariño y respeto...

Enrique...









2 comentarios:

  1. Completamente de acuerdo.
    Que la hipocresía en la que a menudo aboca la incapacidad de expresar ciertos sentimientos, no arruine nuestra verdad en posiciones desubicadas que desconciertan la confianza, e incluso reprimen la espontaneidad de quien nos trata.
    Enhorabuena por la autenticidad y precisión de tus descripciones. ¡Olé, Enrique!

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  2. Gracias María!...
    Muchas veces cuesta expresar...
    y se mal interpreta...
    Pero uno se atiene a lo que le dicte el alma...
    en ella...
    ¿quien se confunde?...
    El blanco es blanco...
    el negro es negro...
    Negarlo es error...
    Ser espontáneos
    es lo natural...
    dejar de serlo...evitemos...
    Besos!...
    Eres grande!...
    en lo profundo de lo autentico!...
    ¡Olé...olé...olé!...

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