martes, 17 de marzo de 2015

Fotos con textos:El salón de mi casa!...

Mi hermano Rafael 
a la izquierda de la imagen
mis padres y yo…
José Luis…
haciendo la foto…

En el salón de mi casa!...

¡Años de adolescencia...
entrañables...inolvidables!...

¡Edad en la que uno empieza a descubrirse!...

¡En aquellos tiempos la tele
era algo extraordinario!...

¡De botones enormes...
pantalla en definición indefinida
con menos pulgadas que una pulga…
en tres colores;
azul…
verde y rojo 
en plastico sujeto…
y...
sonido como le venía en gana...
en ganas
nosotros de verla 
sea como sea!...

En el salón de nuestra casa...
ella formaba parte de nuestra vida cotidiana…

 Además de una mesa de comedor
unas cuantas sillas…
un aparador con 
figuritas!…
un niño Jesús 
de porcelana en cuna de paja…
cuyos pies eran besados
antes de acostarnos...

¡Y...
dos sillones de orejeras...
uno para cada uno de nuestros padres...
los demás...
no tienes más que ver la foto...
colgados como pájaros 
en el mismo nido
sin nunca quejarnos!...

¡Estar todos juntos
era una fiesta!...

Mi padre madrugaba mucho...
cuando volvía...
 de noche era...

¡Comer...contarnos nuestras aventuras
y disfrutar de ver alguna película...
dibujos animados...
documentales...
se nos iban los ojos 
embelesados!...

Recuerdo...
que en los comienzos de las televisiones
no había apenas publicidad...
salvo en momentos muy críticos 
en lo más intenso de las intrigas...

"Era el Intermedio"...
cada uno lo aprovechaba para ir al cuarto de baño…
estirar las piernas

Mi madre...
siempre previsora preparaba
compraba algunos dulces 
para 
saborearlos en esos instantes tan mágicos!...

¡Esos dos sillones...
no eran confortables...
ni bonitos...
ni blandos...
eran lo valioso por acomodarnos...
sin verles defectos...
eran perfectos!...

¡Además...
en sus tripas...cajas de sorpresas!

¡A mi padre 
se le solían caer monedas de los bolsillos...
nosotros...
en la ingenuidad del disimulo...
y creo...
con la premeditación de nuestro progenitor...
metíamos las manos en aquellas estrechas aperturas
en busca de una recompensa
que luego 
se trasformaba en chucherías!...

¡Benditas horas
lejos de caprichosas exigencias!...

Hace unos diez años que no veo televisión...

De haber seguido con aquella costumbre...
de comer dulce en publicidad...
creo que hubiera explotado 
en obesidad obsesiva…
jajajjajaaj!!!!....

Ver la tele hoy día...
es entrar en amnesia para 
soportar tanta propaganda 
hambrienta de ventas...

¡Seamos selectivos...
sepamos elegir dónde y cómo acomodarnos...
sin que nadie nos diga
que debemos comprar para ser elegantes!…

Con cariño y respeto...

Dávila...

2 comentarios:

  1. Preciosa historia hermano. Un abrazo

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  2. Gracias!...querido Pedro!…es la vida misma!…compartida desde el Amor!…Un fuerte abrazo de corazón!…

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