domingo, 4 de noviembre de 2012

REFLEXIONES...Dos tortugas y un destino...

Un texto escrito para personas sensibles...
maduras como lo eres tú...

Es un cuento...con los ingredientes
del;romanticismo...ironía...humor...
trascendencia...metafísica...y como no...
Moraleja!...que siempre aporta aire
fresco y nos hace mirar las cosas...
y las personas con otras perceptivas... 

Es la historias de dos seres...
que se encuentran en los caminos
de las vida...y comparten las intimidades
más ocultas que todo solemos
llevan en nuestros adentros...

Un acto de espontaneidad...
donde los personajes se confiesan
el uno al otro...
con la belleza de
sentirse queridos...
valorados...comprendidos...
Con cariño y respeto...

DOS TORTUGAS Y UN DESTINO...
Érase una vez dos tortugas jóvenes... Petra y Pedro...
llenas de vida, se conocieron una tarde de verano, en una fiesta campestre cerca de un lago de aguas azules y centelleantes.
Los anfitriones, unas luciérnagas que dieron a sus invitados toda clase de atenciones: un néctar de flores, un recital de grillos y un fuego artificial producido por sus diminutos cuerpos.
Embriagados por la luz de la luna y sus reflejos metálicos en el agua, se enamoraron perdidamente el uno del otro.
 Transcurrieron los años y su amor no disminuyó, andaban por todos los caminos, discutían temas domésticos, triviales, de filosofía, arte, metafísica; de todo un poco, para que el aburrimiento y el encasillamiento no los alcanzara.
 Hasta que un día de frío invierno, en un cruce de caminos, la mente de Petra se bloqueó en un proceso de reflexión; se miraron a los ojos y le dijo a Pedro:
     Tengo algo que contarte
      Dime querida, ¿qué te pasa? 
      Desde niña he disfrutado de la vida, mis padres fueron buenos, atentos y jamás les oí renegar de nosotros sus hijos, ni de nadie. 
Bailaba, cantaba y estudié lo que quise ...
 Pedro, inquieto le insiste:
      Pero... ¿qué es Petra lo que amarga tu felicidad? acaso soy yo el responsable de tu desgracia? 
Contéstame te lo ruego... 
      No Pedro, no; lejos de mí ese pensamiento, mis tormentos son otros,desde pequeña mi capacidad de observación ha sido grande, me he fijado en los mínimos detalles, la verdad es que no me podía quejar, era la tortuga más bonita de todo el bosque y mis pretendientes se contaban por docenas.
 Siempre he convivido con mis parientes, llenos de optimismo y comprensión, estaba en un mundo exclusivo de tortugas. 
      Pero... ¿dónde está el problema Petra? si lo que estás contando es maravilloso, has tenido una infancia feliz y espléndida cómo entristecerte? 
      Pedro, la cuestión está en que desde que te conozco, he abierto mi círculo de amistades, estamos andando siempre de acá para allá, hemos dejado el plácido refugio del bosque para recorrer caminos interminables que si bien es verdad me han enseñado muchísimas cosas y es precisamente algo de eso con lo que me entristezco. Mi sentido de la observación no ha dejado de funcionar, y como tú también te habrás percatado, estamos rodeados de un mundo que no conocemos. Cuando era pequeña me comparaba con el medio en que me movía, pero ahora Pedro nos cruzamos con una multitud de seres que luchan por sus vidas en los bosques, caminos o matorrales.
 Cuántas formas diferentes y, que infinidad  de matices guarda esta madre naturaleza ¡
 Pedro ya impaciente:
       Por favor,  ¿me quieres decir ya que te ocurre? me tienes preocupado, nunca había oído ese tono de voz tan melancólico 
      Pues bien, me he dado cuenta que no soy tan bonita como yo pensaba, he conocido a la LIEBRE y mi esquema de belleza ha cambiado, ver su estilizada forma, su fibra muscular, sus potentes, largas y flexibles patas, sus almendrados ojos con sus revueltas pestañas, sus labios de corazón, su piel cubierta de suave pelo, agradable al tacto, su velocidad para cambiar de lugar en unos segundos, todo ello y mucho más, me hace verme como algo feo, no hecho para el amor, me siento hundida en complejos malignos, me miro, y no encuentro nada que me guste, quisiera que se fundiera este molde tan primitivo que la vida me ha dado, este caparazón que me tiene raptada desde el día que nací, liberar mi cuerpo de este sepulcro, todo es duro a mi alrededor, tengo forma de adoquín.
Me han llegado a decir que estas cosas ocurren con la edad, que no me fije en los demás, pero no entienden deberían experimentar el peso de este claustro, la limitación de mis movimientos, lo torpe de mi andar, la soledad de mis carnes, para darse cuenta que una hembra como yo, sensible y romántica, sufre...
      Querida, cuanto me conmueve lo que acabas de decirme,  es verdad que los dolores de uno no son transferibles, que muy pocos son capaces de entenderlo pero, te tienes que reponer ...
Qué tres deseos quisieras que te fueran concedidos para aplacar tu desconsuelo? -
      Pedro, tres deseos vuelan en mi cabeza además de quitarme este amorfo disfraz, el primero es comprarme un camisón de seda color champagne, para que en una noche vestida de estrellas, cuando las flores manden sus mensajes de amor en sobres de fragancias, tú puedas pasear tus manos sobre él, y descubrir las líneas de mi cuerpo, ansioso de quererte. 
      Calla Petra, estas haciendo que se me suban las burbujas de ese champagne a la cabeza. Pero dime Petra, ¿dónde se compran esos camisones? -
      En galerías Printemps  
      ¿Y qué es Printemps? 
      Printemps quiere decir Primavera en francés, es una tienda de la quinta avenida del bosque, está junto al surtidor de bellotas escarchadas -
      ¡Ah, ya sé!, pero Petra... si esa tienda es de la familia estirada 
      Y quién es, Pedro, esa familia? -
      Pues, el Pavo Real, el Flamenco y la Ardilla presumida 
      Pues a mí me da igual, lo quiero en color champagne.
Mi segundo deseo sería tener las piernas largas, finas, suaves y revestirlas de unas medias que estilizaran mis curvas y que en el límite de esas piernas no hubiera este caparazón, igual que un cinturón de castidad que castiga mis pasiones. 
      Pero  Petra, me estas dejando boquiabierto, no intuía que andarás tan revuelta. 
      Y mi tercer deseo sería, tener unos labios más bonitos  y pintármelos con una barra de las que hacen con polvo de roca, pigmentos y aceite de cocotero. Quisiera un color carmesí para que mis labios hablen de mis deseos, aunque mi voz no salga de mi garganta. 
      Pero Petra,  qué asoma por tus ojos? 
     lágrimas Pedro, lágrimas ...
      Puestos a confesar,  yo también tengo tres deseos ,el primero es tener unos vaqueros de los que maltratan lavándolos con piedras, bien apretados y ajustados en las ingles. 
      Pero Pedro, cómo puedes pedir una ropa tan ajustada y hortera? -
      Precisamente por eso Petra, la quiero ajustada para que se note que yo soy el macho. Llevo arrastrando toda la vida una pena que me ahoga, se me confunde, mis partes nobles no pueden enseñar su realeza, tengo que dar continuamente explicaciones acerca de mi desesperación, he pensado atarme un globo, ponerme un luminoso en el lomo, o hacerme una pintada fosforescente y que todo ello dijera ...
Yo soy el macho...
Yo soy el macho...
Yo soy el macho...
No sabes Petra lo que es, que alguien se te acerque con malas intenciones, te guiñe el ojo y te haga carantoñas, la sangre me hierve y los ahuyentaría a golpes, pero mis cortas manos me lo impiden, he pensado en poner dos retrovisores a esta carrocería mía para así, evitar acercamientos peligrosos. Es una dura pena tener que hacer gárgaras con hierba silvestre para tener una voz más grave y profunda... y todo para que a uno no lo confundan.
Mi segundo deseo es poder llevarme un pitillo a la boca, como lo hizo Humphrey Bogart en Casa Blanca. 
      Pero Pedro, si el tabaco te hace toser. 
      No importa, la cuestión es el clímax que él crea. 
      Pero Pedro... no te das cuenta, que el pitillo te podría convertir en un cenicero?. 
      Da igual, si Tu...apagaras el fuego de tus pasiones en mí, no me importaría terminar entre cenizas. 
      ¡Qué encanto eres Pedro!... -
      Mi tercer deseo, estar tumbado en una playa de arena blanca, en la isla de nuestras hermanas mayores los Galápagos, allí está nuestro paraíso: sol caliente, comida abundante, larga vida; podríamos tomar un baño de luz sobre toda la extensión de nuestra piel, sin este caparazón que a mí también aprisiona. Poder hundir mis dedos en arena limpia y tomarme una piña colada. -
      Pero Pedro..., me da la impresión de que has visto muchos anuncios de agencias de viajes.-
      No Petra no, ese es mi sueño. -
     Pero Pedro!, Qué asoma por el rabillo de tus ojos?. -
     lágrimas Petra, lágrimas...
 A todo ello, un lobo en caza, se fue acercando sigilosamente sobre la punta de sus patas, olfateando el aire, moviendo sus orejas, mirando con mucha atención. Una vez observada la escena, se abalanzó con furia sobre las tortugas, lanzándolas por los aires, poniendo a prueba sus potentes mandíbulas y colmillos sobre aquellas conchas. Cogía una y soltaba la otra, volaban y caían al suelo, revolviéndose en el polvo del camino, el lobo en un ataque de nervios y de hambre, empleó toda su fuerza y astucia en hincar el diente a las tortugas.

Después de un rato que pareció una eternidad, se alejó de ellas pensando en qué dura se había puesto la vida para saciar el hambre.
 Pedro y Petra totalmente aturdidos, abrieron los ojos.
       Petra, Petra, cómo te encuentras? 
      Muy mal querido, me estremezco de susto, esto ha sido peor que un terremoto, solo tuve tiempo de encoger mis patas y mi cuerpo en el caparazón, oyes Pedro ese sonido?.-
      Sí Petra, suena como a tambor, qué es?
      Son mis rodillas que tiemblan de miedo, cuando me vi en el aire dando vueltas, me acordé de lo mal que lo ha debido pasar ese que se llama igual que tú.-
      ¿A quién te refieres Petra?
      A ese Pedro Luque, un humano que han enviado metido en un tubo, a un país donde el cuerpo no pesa, ahora entiendo porqué a esas criaturas les ponen pañales. Y tú Pedro ¿cómo estas?.-
       Yo... ¡Attttchus!, perdona querida este estornudo, tengo las narices llenas de polvo, me duelen todas las articulaciones, oí una y otra vez como ese lobo rallaba con sus dientes mi caparazón. Qué miedo más espantoso, todavía tengo el corazón agitado y la piel blanca como la muerte. Sabes una cosa Petra, hay que darle la razón a aquel visionario: Calderón de la Barca, que decía que: la vida es sueño.-
      Pedro, si la vida es un sueño, esto ha sido una horrible pesadilla...
      Petra, la vida es sueño y no somos nada, en cualquier momento... ¡flash! Y uno pasa al club de las tortugas muertas. -
      Pues sí es verdad Pedro, si no fuera por este chaleco anti-dientes que Dios nos ha dado qué hubiera pasado?...
Pues muy simple Pedro, a ti te hubiera cogido con tus vaqueros ajustados, para lavarlos como a ti te gusta, sacudiéndolos sobre las rocas, luego te hubiera arrastrado para que tu cabeza echara humo como un pitillo y en vez de tomarte una piña colada, este lobo te hubiera colado por su garganta.
      ¡Calla Petra!, que aunque esté feo que lo diga un macho como yo, se me está poniendo la piel de gallina.
Petra, si a mí me hubieran sorprendido en vaqueros, recuerda que a ti, lo hubiera hecho en camisón transparente y sugestivo, con tus largas piernas envueltas en esas medias, sin tiempo para seducir al lobo. Después hubiera besado tus labios carmesí, no con pasión sino como despedida, para luego merendarte en paños menores.
      Pedro, hay que recordar este día el resto de nuestras vidas, jamás se me ocurrirá quejarme de esta magnífica concha que nos reviste, además... sabes?, me estoy dando cuenta que hasta ahora no me había fijado más que en sus inconvenientes y sin embargo además de salvarnos la vida, como lo ha hecho, vivimos en ella de una forma muy confortable, abrigados del viento, lluvia, nieve y frío, su dureza no tiene igual y su color verde esperanza, nos oculta en la maleza como casas adosadas que pueden cambiar de aire o de jardín, cada vez que les plazca.
      ¿Sabes Petra?, me voy a hacer una inscripción en mi concha que diga lo siguiente: Por estúpido e ignorante, me pasé la vida quejándome, pero gracias a esta concha, mi vida todavía ande.
      ¡Qué bonito Pedro!, yo quisiera otra, la mía que diga: la belleza es interior y la vida es tan hermosa que, un simple beso tuyo me convierte en mariposa.
      ¡Qué maravilloso Petra!, si es que estamos hechos el uno para el otro
      Pues claro que sí, grandullón
      Anda, tortuguita mía, te voy a invitar para celebrarlo a unas copas de aguavivas, en un riachuelo que yo conozco, y luego, te voy a llevar a un zarzal para que te comas unas moras divinas que, te van a poner los labios más bonitos que a la Garbo.-
      Que cosas tienes... 
     Sabes Petra?, no se que habré hecho yo para merecer que el amor y la inteligencia, se unan en una misma musa...
Te quiero...
     Yo también Pedro... yo también!...
 Colorín colorado, este cuento se ha acabado!
 Que no nos pille el lobo quejándonos.

 Enrique...invitado...a una fiesta de tortugas...




1 comentario:

  1. Simplemente Precioso...!!! Reune la inocencia necesaria en un cuento, la picardia de la vida bien vivida y la sabiduria de quien ha conjuntado el conocimiento mas la experiencia...
    "Todo es perfecto en esta realidad"...: el sueno creado por Dios...!
    Felicidades... por favor escribe mas cuentos...
    Desde la sintonia del Ser...!

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